Nicaragua Leido 8.241 veces

 
  hanny16
Pregunta
Resuelta.
¿quien fue Willin Walker?
un hombre que bno a destruir Nicaragua
y muerto en puerto trujillo

 

 





  Zaphirot
Respuesta correcta
mira Te Encontre Esto ...

William Walker (Nashville, Tennessee, Estados Unidos, 8 de mayo de 1824 - 12 de septiembre de 1860, Trujillo, Honduras) fue un médico, abogado, periodista, militar y aventurero que intentó conquistar algunos países de Latinoamérica a mediados del siglo XIX. Fue presidente de Nicaragua entre 1856 y 1857. En 1860 fue fusilado por el gobierno de Honduras a la edad de 36 años.

Se vio influenciado por la doctrina Monroe, así como los intereses económicos y esclavistas de los estados sureños, en la década que precedió a la Guerra Civil de los Estados Unidos. Atraído por la "Fiebre del Oro" se trasladó a las ciudades de Marysville y San Francisco, California.

Primera expedición [editar]
Bandera usada por Walker en Nicaragua.
Bandera usada por Walker en Nicaragua.

Partió del puerto de San Francisco en el bergantín Vesta con 58 hombres, muchos menos de los prometidos por haber sido embargado el barco por deudas, lo que provocó que numerosos mercenarios abandonaran la empresa. Tras una semana de navegación, desembarcó el 13 de junio de ese año en El Realejo. Fue nombrado "coronel del ejército democrático" y organizó su ejército con la denominación de la falange. Luego de tres semanas de refriega, que culminaron con la toma de Granada donde mandó fusilar al ministro legitimista Mayorga, pactó con Ponciano del Corral acordando nombrar presidente a Patricio Rivas, por un periodo de catorce meses si antes no se celebraban elecciones. Walker asumió el cargo de general en Jefe del Ejército de Nicaragua y Ponciano del Corral ministro de la Guerra. Posteriormente, Walker entregó a un Consejo de Guerra, compuesto por sus oficiales, a Ponciano del Corral y le ejecutó el 8 de noviembre de 1855.

No hubo oposición formal de las potencias Estados Unidos y Gran Bretaña, quienes supusieron la llegada de un período de estabilidad en ese territorio, tan importante por esa ruta comercial, explotada por una corporación denominada la Compañía Accesoria del Tránsito. Sin embargo, la preocupación de que el control de Nicaragua estuviera en manos de los filibusteros y que, según los informes transmitidos al Jefe de Estado de Costa Rica, Juan Rafael Mora Porras, por el ministro residente en Washington Luis Molina Bedoya, Walker se proponía, de acuerdo con varios esclavistas del Sur, apoderarse de Centroamérica para anexionarla a la Unión, organizar el país en varios Estados, con cuyos votos aumentaría el escaso número de los sudistas en el Congreso Federal de Washington, e implantar la esclavitud.

A la vista de lo anterior, Juan Rafael Mora Porras, presidente de Costa Rica, previno a su país y rompió las relaciones con Patricio Rivas, quien siguiendo instrucciones de Walker envió al coronel filibustero Luis Schlessinguer para pedirle explicaciones y aprovechar la embajada para reconocer el país y preparar la invasión. Acompañó a Schlessinguer el coronel granadino o legitimista Toribio Argüello y otro estadounidense, pero se encontraron con que al desembar en Puntarenas se les ordenó a los dos filibusteros volver a bordo y sólo dejar desembarcar a Argüello, quien al llegar a San José se puso a las órdenes del gobierno.

Todo lo anterior decidió a Mora emprender la guerra. Reunió al Congreso (Febrero de 1856), y el ejército costarricense partió el 3 de marzo de 1856 hacia Nicaragüa con 2.500 hombres. El 20 de marzo de 1856 se enfrentaron con los filibusteros, a los que derrotaron y dispersaron en la batalla de Santa Rosa, en la hacienda del mismo nombre, al mando de su presidente, Juan Rafael Mora Porras, y el general José María Cañas. Siguió avanzando el ejército hasta suelo nicaragüense y el 11 de abril de 1856 tuvo lugar la segunda batalla de Rivas (esta última en suelo nicaragüense).

En esta batalla, al héroe nacional de Costa Rica Juan Santamaría se le encargó quemar el mesón de Rivas en Nicaragua. Tras dos intentos fallidos, al tercero logró quemarlo con una antorcha, pero lo hirieron de bala y casi muere. Estas dos fueron las primeras batallas de Costa Rica y la primera batalla en que vencen a los Estados Unidos. A pesar de la derrota, Walker se rehizo con refuerzos que le llegaban por el puerto de San Juan del Norte. Aprovechando una epidemia de cólera en Rivas, que hizo retroceder a los costarricenses, Walker se ocupó de eliminar a sus rivales políticos y se hizo con la presidencia de Nicaragua. Su gobierno fue reconocido por los Estados Unidos.

La batalla de San Jacinto y sus consecuencias en Walker [editar]

Asimismo, recibió refuerzos de los Estados sureños de ese país. En julio de ese mismo año, es atacado desde el norte por los ejércitos de Guatemala y El Salvador, aliados a la disidencia nicaragüense. Mientras tanto, sus filibusteros con frecuencia saqueaban y robaban el ganado, reses y caballos, de las haciendas de los llanos al norte y al este del Lago de Managua, para abastecer de alimento a sus fuerzas. El traidor granadino Ubaldo Herrera los guiaba a esos lugares hasta que el 5 de agosto del mismo año él y otros filibusteros fueron emboscados por legitimistas en una hacienda. El general legitimista Tomás Martínez, jefe del Ejército del Septentrión, antes de viajar a la ciudad de León le ordenó al coronel José Dolores Estrada Vado salir de la villa de Matagalpa y atrincherarse en una hacienda de dichos llanos para impedir el robo de más ganado. En la mañana del 30 del mismo mes, los 100 efectivos legitimistas salieron de Matagalpa y llegaron esa misma tarde a la hacienda San Jacinto, ubicada a 42 km de la capital Managua, en el llano de Ostocal. Dicha hacienda era propiedad de Miguel Bolaños, tatarabuelo del actual expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños Geyer. Al amanecer del 5 de septiembre, un grupo de 120 jinetes yanquis walkeristas, al mando del capitán John McDonald, se acercaron a esa hacienda y se desató una escaramuza entre ellos y los legitimistas, huyendo aquellos cerca de dos horas después, dejando tiradas varias armas (rifles de repetición Minié, revólveres Colt) y varias espadas, sombreros, chamarras, papeles, un botiquín de cirugía, etc. según el parte de guerra de Estrada de esa fecha. Los corrales de piedra al oeste y al norte de la casa hacienda y el corral de madera para guardar al ganado les sirvieron de protección a sus fuerzas.

La escaramuza aterró tanto a Walker y a su gente que decidieron hacer una nueva expedición hacia San Jacinto con más efectivos suyos. Como era una temporada muy lluviosa, el lodo de los caminos impedía llevar cañones hacia allá. Estrada pidió refuerzos a Matagalpa porque sabía que los filibusteros volverían a atacarlo. El 11 de septiembre le llegó desde esa villa un refuerzo de 60 indios flecheros al mando del mayor Francisco Sacasa. Al día siguiente 12 de septiembre del mismo año, en León, Martínez y el jefe democrático Máximo Jérez firmaron un pacto de unión para combatir a Walker. El mismo día 300 filibusteros, al mando del teniente coronel Byron Cole (socio de Walker y único walkerista rico), salieron de Granada a pie y en caballos. El 13 acamparon en Tipitapa para atacar dicha hacienda la mañana siguente. El ejército filibustero tenía grados militares como en cualquier ejército del mundo.

Al amanecer del 14 de septiembre de 1856, en medio de la neblina que cubría el llano de Ostocal, llegaron cerca de San Jacinto los 300 yanquis, se dividieron en tres columnas y esperaron a que la neblina se disipara. Los legitimistas, que los avistaron primero, estaban preparados para el ataque y estaban también divididos en tres columnas para defender los corrales de piedra y de madera y la casa hacienda. La orden de Estrada fue que no dispararan sus fusiles de chispa hasta que el enemigo estuviera a boca de jarro (cerca). A las 7 a.m. los filibusteros atacaron tres veces los tres lugares, pero fueron rechazados por el fuego patriota. El sargento Andrés Castro, viendo a un filibustero que subía al corral de madera y no teniendo cargado su fusil, tomó una piedra y se la tiró, matándolo de una pedrada en la frente según los testigos, lom cual levantó la moral legitimista. A las 9 a.m. Byron Cole comprendió que los corrales de piedra y la casa hacienda eran inexpugnables de frente y ordenó que las tres columnas yanquis se unieran para atacar el corral de madera y tomarlo en el cuarto asalto, lo que se efectuó a costa de muchos muertos. Los patriotas, luchando con bayonetas, machetes, piedras, flechas y fusiles de chispa de avancarga contra los rápidos rifles Minié y los revólveres Colt, defendieron el corral. El coronel Estrada, a las 11 a.n. ordenó al capitán Liberato Cisne, el teniente José Siero, el subteniente Juan Fonseca y 17 soldados atacar la retaguardia de los filibusteros (según el segundo parte de guerra de Estrada). Saliendo a escondidas por el lado norte de la casa y dando vuelta, atacó por detrás a los yanquis. El ruido de la fusilería legitimista y los gritos de "Viva Martínez", "Viva Nicaragua" asustaron mucho a los caballos de la hacienda, que estaban en la cima de un vecino cerro, y provocaron una ruidosa estampida de ellos bajando de ese cerro hacia el lugar del combate. Los filibusteros creyeron que llegaban refuerzos para los legitimistas y huyeron. Estrada dio órdenes de perseguirlos y matar a cualquier yanqui que capturaran. Estos dejaron 18 muertos en el sitio y 9 en la persecución (según su parte de guerra, el mismo día y 35 según el testimonio del teniente Alejandro Eva 33 años después) que llegó hasta la hacienda San Ildefonso (4 leguas, o sea 20 km al sur de San Jacinto, cerca de Tipitapa. Aquí los walkeristas, después de cruzar el puente sobre el río del mismo nombre en dicha villa, lo volaron con pólvora. Dos días después de la batalla, el 16, según la crónica del teniente José Siero, Byron Cole llegó perdido a San Ildefonso a las 6 de la mañana y allí un peón le dio dos machetazos en la cabeza, muriendo de inmediato.

La batalla de San Jacinto fue la primera derrota decisiva para Walker. A partir de los meses siguientes, octubre y noviembre, el ejército costarricense inició una nueva campaña, dirigida por el heroico militar Máximo Blanco, que desembocaría en la toma de la ruta del río San Juan. Walker ordenó a sus hombres incendiar Granada, tomando los vapores del Lago Cocibolca para ir al puerto de La Virgen y de allí a Rivas. Finalmente, Walker se rindió el 1 de mayo de 1857 por mediación de Charles Davis, capitán de la corbeta de la marina de EE.UU. Saint Mary.

De regreso en los Estados Unidos, Walker es recibido como un héroe en Nueva Orleans. Logra el financiamiento de dos expediciones más, las cuales son repelidas.

Segunda expedición [editar]
Walker entre 1855 y 1860.
Walker entre 1855 y 1860.

Salió de Nueva Orleans el mes de noviembre de 1857, desembarcó en San Juan del Norte y se apoderó de Castillo Viejo y dos vapores. Finalmente, tras varias derrotas, se entregó al comodoro Paulding comandante del vapor de guerra Wabash, que le envió preso a Nueva Orleans. Sometido al fallo del jurado, quedó absuelto en medio de entusiasmo del público. El comodoro Paulding fue destituido de su mando por haber apresado a Walker en país extranjero.

Tercera expedición [editar]

Instado por los esclavistas, Walker organizó una nueva expedición. Eligió la isla caribeña de Roatán, cerca de las costas de Honduras, como base de operaciones, pero le fue denegado su desembarco por pertenecer a Inglaterra. Entonces tomó rumbo a Trujillo, puerto hondureño del cual se apoderó por sorpresa, pues en él pretendía atrincherarse. Ante esta situación, el comandante Manuel Cano Madrazo, militar español, que había servido en Guatemala en tiempos de Carrera y que ejercía el mando del departamento de Izábal en dicha república, pasó a entrevistarse con el gobernador inglés del Honduras británico, quien atendiendo a su ruego, ordenó al comandante del buque de guerra Icarus persiguiera al filibustero. Esta persecución obligó a Walker a internarse en territorio hondureño. Alcanzado por las tropas de aquel gobierno y algunos marineros ingleses, fue puesto a disposición del comandante, que le entregó a las autoridades de Honduras. Condenado a muerte por un Consejo de Guerra, fue pasado por las armas en Trujillo (12 de septiembre de 1860). Pocos meses después empezaba la guerra civil estadounidense.

fuente : ----------> http://es.wikipedia.org/wiki/William_Walker

 

 


  Zaphirot
Respuesta correcta
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William Walker (Nashville, Tennessee, Estados Unidos, 8 de mayo de 1824 - 12 de septiembre de 1860, Trujillo, Honduras) fue un médico, abogado, periodista, militar y aventurero que intentó conquistar algunos países de Latinoamérica a mediados del siglo XIX. Fue presidente de Nicaragua entre 1856 y 1857. En 1860 fue fusilado por el gobierno de Honduras a la edad de 36 años.

Se vio influenciado por la doctrina Monroe, así como los intereses económicos y esclavistas de los estados sureños, en la década que precedió a la Guerra Civil de los Estados Unidos. Atraído por la "Fiebre del Oro" se trasladó a las ciudades de Marysville y San Francisco, California.

Primera expedición [editar]
Bandera usada por Walker en Nicaragua.
Bandera usada por Walker en Nicaragua.

Partió del puerto de San Francisco en el bergantín Vesta con 58 hombres, muchos menos de los prometidos por haber sido embargado el barco por deudas, lo que provocó que numerosos mercenarios abandonaran la empresa. Tras una semana de navegación, desembarcó el 13 de junio de ese año en El Realejo. Fue nombrado "coronel del ejército democrático" y organizó su ejército con la denominación de la falange. Luego de tres semanas de refriega, que culminaron con la toma de Granada donde mandó fusilar al ministro legitimista Mayorga, pactó con Ponciano del Corral acordando nombrar presidente a Patricio Rivas, por un periodo de catorce meses si antes no se celebraban elecciones. Walker asumió el cargo de general en Jefe del Ejército de Nicaragua y Ponciano del Corral ministro de la Guerra. Posteriormente, Walker entregó a un Consejo de Guerra, compuesto por sus oficiales, a Ponciano del Corral y le ejecutó el 8 de noviembre de 1855.

No hubo oposición formal de las potencias Estados Unidos y Gran Bretaña, quienes supusieron la llegada de un período de estabilidad en ese territorio, tan importante por esa ruta comercial, explotada por una corporación denominada la Compañía Accesoria del Tránsito. Sin embargo, la preocupación de que el control de Nicaragua estuviera en manos de los filibusteros y que, según los informes transmitidos al Jefe de Estado de Costa Rica, Juan Rafael Mora Porras, por el ministro residente en Washington Luis Molina Bedoya, Walker se proponía, de acuerdo con varios esclavistas del Sur, apoderarse de Centroamérica para anexionarla a la Unión, organizar el país en varios Estados, con cuyos votos aumentaría el escaso número de los sudistas en el Congreso Federal de Washington, e implantar la esclavitud.

A la vista de lo anterior, Juan Rafael Mora Porras, presidente de Costa Rica, previno a su país y rompió las relaciones con Patricio Rivas, quien siguiendo instrucciones de Walker envió al coronel filibustero Luis Schlessinguer para pedirle explicaciones y aprovechar la embajada para reconocer el país y preparar la invasión. Acompañó a Schlessinguer el coronel granadino o legitimista Toribio Argüello y otro estadounidense, pero se encontraron con que al desembar en Puntarenas se les ordenó a los dos filibusteros volver a bordo y sólo dejar desembarcar a Argüello, quien al llegar a San José se puso a las órdenes del gobierno.

Todo lo anterior decidió a Mora emprender la guerra. Reunió al Congreso (Febrero de 1856), y el ejército costarricense partió el 3 de marzo de 1856 hacia Nicaragüa con 2.500 hombres. El 20 de marzo de 1856 se enfrentaron con los filibusteros, a los que derrotaron y dispersaron en la batalla de Santa Rosa, en la hacienda del mismo nombre, al mando de su presidente, Juan Rafael Mora Porras, y el general José María Cañas. Siguió avanzando el ejército hasta suelo nicaragüense y el 11 de abril de 1856 tuvo lugar la segunda batalla de Rivas (esta última en suelo nicaragüense).

En esta batalla, al héroe nacional de Costa Rica Juan Santamaría se le encargó quemar el mesón de Rivas en Nicaragua. Tras dos intentos fallidos, al tercero logró quemarlo con una antorcha, pero lo hirieron de bala y casi muere. Estas dos fueron las primeras batallas de Costa Rica y la primera batalla en que vencen a los Estados Unidos. A pesar de la derrota, Walker se rehizo con refuerzos que le llegaban por el puerto de San Juan del Norte. Aprovechando una epidemia de cólera en Rivas, que hizo retroceder a los costarricenses, Walker se ocupó de eliminar a sus rivales políticos y se hizo con la presidencia de Nicaragua. Su gobierno fue reconocido por los Estados Unidos.

La batalla de San Jacinto y sus consecuencias en Walker [editar]

Asimismo, recibió refuerzos de los Estados sureños de ese país. En julio de ese mismo año, es atacado desde el norte por los ejércitos de Guatemala y El Salvador, aliados a la disidencia nicaragüense. Mientras tanto, sus filibusteros con frecuencia saqueaban y robaban el ganado, reses y caballos, de las haciendas de los llanos al norte y al este del Lago de Managua, para abastecer de alimento a sus fuerzas. El traidor granadino Ubaldo Herrera los guiaba a esos lugares hasta que el 5 de agosto del mismo año él y otros filibusteros fueron emboscados por legitimistas en una hacienda. El general legitimista Tomás Martínez, jefe del Ejército del Septentrión, antes de viajar a la ciudad de León le ordenó al coronel José Dolores Estrada Vado salir de la villa de Matagalpa y atrincherarse en una hacienda de dichos llanos para impedir el robo de más ganado. En la mañana del 30 del mismo mes, los 100 efectivos legitimistas salieron de Matagalpa y llegaron esa misma tarde a la hacienda San Jacinto, ubicada a 42 km de la capital Managua, en el llano de Ostocal. Dicha hacienda era propiedad de Miguel Bolaños, tatarabuelo del actual expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños Geyer. Al amanecer del 5 de septiembre, un grupo de 120 jinetes yanquis walkeristas, al mando del capitán John McDonald, se acercaron a esa hacienda y se desató una escaramuza entre ellos y los legitimistas, huyendo aquellos cerca de dos horas después, dejando tiradas varias armas (rifles de repetición Minié, revólveres Colt) y varias espadas, sombreros, chamarras, papeles, un botiquín de cirugía, etc. según el parte de guerra de Estrada de esa fecha. Los corrales de piedra al oeste y al norte de la casa hacienda y el corral de madera para guardar al ganado les sirvieron de protección a sus fuerzas.

La escaramuza aterró tanto a Walker y a su gente que decidieron hacer una nueva expedición hacia San Jacinto con más efectivos suyos. Como era una temporada muy lluviosa, el lodo de los caminos impedía llevar cañones hacia allá. Estrada pidió refuerzos a Matagalpa porque sabía que los filibusteros volverían a atacarlo. El 11 de septiembre le llegó desde esa villa un refuerzo de 60 indios flecheros al mando del mayor Francisco Sacasa. Al día siguiente 12 de septiembre del mismo año, en León, Martínez y el jefe democrático Máximo Jérez firmaron un pacto de unión para combatir a Walker. El mismo día 300 filibusteros, al mando del teniente coronel Byron Cole (socio de Walker y único walkerista rico), salieron de Granada a pie y en caballos. El 13 acamparon en Tipitapa para atacar dicha hacienda la mañana siguente. El ejército filibustero tenía grados militares como en cualquier ejército del mundo.

Al amanecer del 14 de septiembre de 1856, en medio de la neblina que cubría el llano de Ostocal, llegaron cerca de San Jacinto los 300 yanquis, se dividieron en tres columnas y esperaron a que la neblina se disipara. Los legitimistas, que los avistaron primero, estaban preparados para el ataque y estaban también divididos en tres columnas para defender los corrales de piedra y de madera y la casa hacienda. La orden de Estrada fue que no dispararan sus fusiles de chispa hasta que el enemigo estuviera a boca de jarro (cerca). A las 7 a.m. los filibusteros atacaron tres veces los tres lugares, pero fueron rechazados por el fuego patriota. El sargento Andrés Castro, viendo a un filibustero que subía al corral de madera y no teniendo cargado su fusil, tomó una piedra y se la tiró, matándolo de una pedrada en la frente según los testigos, lom cual levantó la moral legitimista. A las 9 a.m. Byron Cole comprendió que los corrales de piedra y la casa hacienda eran inexpugnables de frente y ordenó que las tres columnas yanquis se unieran para atacar el corral de madera y tomarlo en el cuarto asalto, lo que se efectuó a costa de muchos muertos. Los patriotas, luchando con bayonetas, machetes, piedras, flechas y fusiles de chispa de avancarga contra los rápidos rifles Minié y los revólveres Colt, defendieron el corral. El coronel Estrada, a las 11 a.n. ordenó al capitán Liberato Cisne, el teniente José Siero, el subteniente Juan Fonseca y 17 soldados atacar la retaguardia de los filibusteros (según el segundo parte de guerra de Estrada). Saliendo a escondidas por el lado norte de la casa y dando vuelta, atacó por detrás a los yanquis. El ruido de la fusilería legitimista y los gritos de "Viva Martínez", "Viva Nicaragua" asustaron mucho a los caballos de la hacienda, que estaban en la cima de un vecino cerro, y provocaron una ruidosa estampida de ellos bajando de ese cerro hacia el lugar del combate. Los filibusteros creyeron que llegaban refuerzos para los legitimistas y huyeron. Estrada dio órdenes de perseguirlos y matar a cualquier yanqui que capturaran. Estos dejaron 18 muertos en el sitio y 9 en la persecución (según su parte de guerra, el mismo día y 35 según el testimonio del teniente Alejandro Eva 33 años después) que llegó hasta la hacienda San Ildefonso (4 leguas, o sea 20 km al sur de San Jacinto, cerca de Tipitapa. Aquí los walkeristas, después de cruzar el puente sobre el río del mismo nombre en dicha villa, lo volaron con pólvora. Dos días después de la batalla, el 16, según la crónica del teniente José Siero, Byron Cole llegó perdido a San Ildefonso a las 6 de la mañana y allí un peón le dio dos machetazos en la cabeza, muriendo de inmediato.

La batalla de San Jacinto fue la primera derrota decisiva para Walker. A partir de los meses siguientes, octubre y noviembre, el ejército costarricense inició una nueva campaña, dirigida por el heroico militar Máximo Blanco, que desembocaría en la toma de la ruta del río San Juan. Walker ordenó a sus hombres incendiar Granada, tomando los vapores del Lago Cocibolca para ir al puerto de La Virgen y de allí a Rivas. Finalmente, Walker se rindió el 1 de mayo de 1857 por mediación de Charles Davis, capitán de la corbeta de la marina de EE.UU. Saint Mary.

De regreso en los Estados Unidos, Walker es recibido como un héroe en Nueva Orleans. Logra el financiamiento de dos expediciones más, las cuales son repelidas.

Segunda expedición [editar]
Walker entre 1855 y 1860.
Walker entre 1855 y 1860.

Salió de Nueva Orleans el mes de noviembre de 1857, desembarcó en San Juan del Norte y se apoderó de Castillo Viejo y dos vapores. Finalmente, tras varias derrotas, se entregó al comodoro Paulding comandante del vapor de guerra Wabash, que le envió preso a Nueva Orleans. Sometido al fallo del jurado, quedó absuelto en medio de entusiasmo del público. El comodoro Paulding fue destituido de su mando por haber apresado a Walker en país extranjero.

Tercera expedición [editar]

Instado por los esclavistas, Walker organizó una nueva expedición. Eligió la isla caribeña de Roatán, cerca de las costas de Honduras, como base de operaciones, pero le fue denegado su desembarco por pertenecer a Inglaterra. Entonces tomó rumbo a Trujillo, puerto hondureño del cual se apoderó por sorpresa, pues en él pretendía atrincherarse. Ante esta situación, el comandante Manuel Cano Madrazo, militar español, que había servido en Guatemala en tiempos de Carrera y que ejercía el mando del departamento de Izábal en dicha república, pasó a entrevistarse con el gobernador inglés del Honduras británico, quien atendiendo a su ruego, ordenó al comandante del buque de guerra Icarus persiguiera al filibustero. Esta persecución obligó a Walker a internarse en territorio hondureño. Alcanzado por las tropas de aquel gobierno y algunos marineros ingleses, fue puesto a disposición del comandante, que le entregó a las autoridades de Honduras. Condenado a muerte por un Consejo de Guerra, fue pasado por las armas en Trujillo (12 de septiembre de 1860). Pocos meses después empezaba la guerra civil estadounidense.

fuente : ----------> http://es.wikipedia.org/wiki/William_Walker

 

 





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